martes, 11 de agosto de 2026

Pelícola de Vaquero: Parte III

 Ver posts anteriores antes de leer este: 

https://elserlibreyfeliz.blogspot.com/2010/05/una-pelicula-de-vaqueros-parte-ii.html


Dado mi salida de la comunidad donde vivía, hice vida de bajo perfil en un pueblo pequeño del norte en lo que planificaba mi retorno a esta. Ha pasado más de una década donde el Patán había transformado su imagen engañando a casi todos. La señora a la que había maltratado en el mercado hace décadas había fallecido años atrás bajo la convicción de que yo habría tomado soborno del Patán y el Sherrif nuevo, cuando en realidad no fue así. Mi intención siempre ha sido hacerle cara a lo mal hecho y cuidar lo correcto. 

Entendí que ya había pasado mucho tiempo en lo que se sentía ser ‘un exilio’, y regresé a mi comunidad. Gente con caras largas al verme, aparentemente aún cuestionando lo que nunca sucedió. La gente cuestiona más basados en su condición que los hechos. 

 

La mayoría de mis amigos de infancia se habrían mudado al extranjero o a grandes ciudades del país. Mi pueblo aún seguía pequeño y lengua larga. Me costaba empezar a relacionarme con personas que apenas conocía. Empecé a encajar lentamente en un grupo pequeño. La sociedad se dividió en grupos sociales, mayormente basado por nivel de opulencia económica. Todos compartíamos décadas antes, de repente apenas nos conocemos.

 

El recuerdo de que habría tomado el soborno hermano del Patán y el Sherrif aun permanecía presente en el círculo social. Nadie se atrevía a tratarme el tema, probablemente porque entendían que nunca fue así. Por ello, descarté tratarlo.

 

Aquí es donde entra el tema del Karma. El mal siempre se paga en la tierra. Las personas que quieran asumir posturas basadas en una mentira, asumen una postura de abuso intencionado. Hay personas que ‘claman’ ser ateos, pero no entienden que al ignorar a Dios no se liberan de sus pecados y tampoco están exentos del Karma. 

 

En esta etapa de mi vida, clamo por la justicia Divina y no la venganza personal. Nadie se libra de la justicia Divina. 

 

No sé que pasará en los años a seguir, pero en la actualidad mi enfoque es mi paz, bienestar y alejarme de la gente tóxica. Hacer la voluntad de Dios sin fanatismo. 

 

En el plano de negocios y relaciones comerciales, muchas puertas se han cerrado, y pocas se abren. Las que se han abierto han sido ambientes sanos. Ahí vamos por el momento.